Ese es el término que más frecuentemente utiliza la Fundación Pelota de Trapo para explicar la labor que realizan sus hombres y mujeres que hace más de 30 años trabajan para erradicar el hambre de los niños de la Provincia de Buenos Aires.La fundación Pelota de Trapo nace en 1974, y se instala en la localidad de Avellaneda de la mano de Alberto Morlachetti, sociólogo y Coordinador Nacional del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo, con el primer programa que es Casa De Los Niños, para atender a las madres trabajadoras. “El comienzo era para las madres que trabajaban en las fábricas hace 35 años cuando había pleno empleo en la argentina y aparecía tristemente el fantasma de la desocupación”, recuerda Darío Cid, director de La Casa de Los Niños de Avellaneda, un lugar para que chicos entre 45 días y 14 años, provenientes de sectores de la pobreza extrema, puedan alimentarse, jueguen, aprendan matemáticas lengua, y sean atendidos por pediatras que cuidan de su salud.
Pelota de Trapo está conformada por un conjunto de programas articulados entre sí, que van dando respuesta a las diferentes problemáticas de niños y adolescentes que están en situación de desamparo y pobreza crítica. Los programas son: La Casa de los Niños de Avellaneda, los Hogares Pelota de Trapo y Juan Salvador Gaviota, Escuela Talleres Gráficos Manchita, Escuela Panadería y Heladería Panipan, Granja Azul (centro de rehabilitación para drogadictos), Biblioteca Pelota de Trapo, Escuela de Educadores Populares y Agencia de Noticias Pelota de Trapo.
“Todos los programas se fueron generando a raíz de las necesidades de los chicos. Cuando apareció la desocupación de este modelo económico que instaló la dictadura y que luego profundizó Menem, que fue destruyendo las familias, aparecieron graves problemáticas familiares y muchos chicos quedaron al desamparo absoluto. Por eso después de La Casa aparecieron los Hogares, para construir una nueva forma de crianza humana”, cuenta Cid.
En la Casa de los Niños, pasan a diario, alrededor de 95 chicos, y en lo Hogares conviven 60 niños y adolescentes. “Tenemos hasta lista de espera en los hogares y la casa, porque no podemos abrazar a todos los chicos” , se lamenta el director de La Casa. Sin embargo, la Fundación da una atención diaria de 400 chicos, ya que además cuentan con un consultorio abierto a la comunidad.
Todos los proyectos de Pelota de Trapo se sustentan a través de diversas vías: por un lado, reciben becas del Estado que llegan a cubrir un 30 por ciento de lo que se invierte todos los días – “aunque en estos momentos, hace varios meses que el Estado no nos está entregando las becas”, denuncia Cid- y por otro, a través de los “emprendimientos productivos” de la imprenta y la panadería.“No son microemprendimientos ni microentretenimientos, son proyectos de trabajo pedagógico que nos permite construir la dignidad a través del trabajo, y que los chicos aprendan el oficio de acuerdo a sus posibilidades de su desarrollo y de crecimiento”, explica el director.
Ambos proyectos, además ser portadores de valores, permiten al hogar producir para el autoconsumo o para obtener una renta para invertir en la obra.
En el caso de la Panadería, además de vender caseritos a los vecinos de Avellaneda, los chicos prestan servicios para empresas, casamientos, cumpleaños. Y en la imprenta, se hacen libros, folletos, entre otros.
El 29 de octubre, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, anunció la aprobación del decreto de una asignación universal por hijo, equivalente a una de $180, para chicos menores de 18 años que no perciban ninguna otra asignación familiar, o que pertenezcan a familias desocupadas o que se desempeñan en empleos informales. “Esta asignación que se ha otorgado es un pasito muy chiquito, hemos avanzado un centímetro, y está a kilómetros de lo que nosotros deseamos. Porque no es suficiente, porque no es universal, porque no erradica el hambre de los pibes”, sostiene Cid, quien junto a la Fundación, desde hace años vienen luchando por que se aprueben este tipo de medidas, pero sobre todo para erradicar el hambre “inexplicable” que existe en la Argentina.
“La infancia ya no tiene su abrigo más precioso en las generaciones anteriores. La situación de la mayoría de los niños y niñas se corresponde con el mayor desamparo”, el Coordinador Nacional del Movimiento Nacional de los Niños, Alberto Morlachetti.
Quienes luchan contra el hambre
Quienes luchan contra el hambre

Comments
No responses to ““Con pasión pedagógica””
Publicar un comentario en la entrada