¿Al servicio de la comunidad?

Desde mediados de los noventa las organizaciones sin fines de lucro (ONGs), tienen un importante impulso en la lucha por el medioambiente, la pobreza, la vivienda, etc. Estas organizaciones ocuparon el lugar vacante luego de “la retirada del Estado” y de la mano del neoliberalismo se afianzaron en el campo de la ayuda social en la Argentina.

Sin dudas hay muchas ONGs que desarrollaron tantísimas acciones en favor de los sectores marginales. Sin embargo, hay otras que usan su entidad jurídica para hacer negocios privados o con un objetivo político/ideológico. Para responder a la pregunta acerca de la honestidad del rol y las tareas de las ONGs en el país, hay que ir a su reglamentación dentro de la ley.

Una ONG, es decir una organización que no busca el lucro, puede conformarse como asociación civil o como fundación. Mientras que las asociaciones civiles tienen socios que aportan con un objetivo específico, las fundaciones no tienen socios, sino donantes. Esto le da un marco de cierto anonimato a las fundaciones, que muchas veces es aprovechado con otros fines.

Desde su concepción, tienen como objetivo actividades en pos del bien de una comunidad y por esto, no persiguen ganancias. Esta característica hace que dichas entidades estén exentas del pago al impuesto a las ganancias. En consecuencia, muchas empresas que no desean pagar impuestos, “disfrazan” sus objetivos de lucro por otros de bienestar social para escapar al fisco.

Un ejemplo de estafa puede ser: una fundación constituida por cuatro miembros, que a su vez son parte de la asamblea directiva de la misma, un mes deciden que su sueldo es de cinco mil pesos y al siguiente se lo suben a veinte mil cada uno. Esta es una forma de burlar al Estado y que la ganancia de la fundación, en lugar de ser reinvertida en su objetivo, pase a manos de los particulares que la manejan.

Hay innumerables casos en todo el mundo y en el país: desde la Fundación Favaloro, que estaría siendo vaciada por su Director General, Eduardo Raimondi (http://www.agenciacta.org.ar/article12689.html). Otro caso en Argentina es el de la Fundación Temas y Desafíos frente a las denuncias por manejos de subsidios estatales , o el de la Fundación Ergon y las cooperativas de viviendas.

La ley de fundaciones tiene más de 35 años, sin embargo el Estado y la sociedad toda aun no han llegado a descifrar la forma de separar las buenas intenciones comunales de aquellas que ocultan un buen negocio privado.

Comments

No responses to “¿Al servicio de la comunidad?”

Publicar un comentario en la entrada